15 agosto, 2009

carta de amor


Querida mamá:

Siento este silencio de tanto, tanto tiempo, pero estuve un poco perdida, sin rumbo, sin
brújula, estrellándome contra todo. Perdóname, porque nunca me enfrenté a un vacío así.
Antes nunca tuve oportunidad de perderme, y no supe reaccionar de otro modo. Porque
siempre te tuve a ti.

Perdona por haberme enfadado al morir tú.
A veces pienso que todo fue un error y estoy esperando que Dios lo
corrija. Creo que todo fue un mal sueño, y espero despertar. Y es que te echo mucho
de menos.

Pero ahora ya estoy mucho mejor. Tengo un duende que me ayuda.
Y sobre todo, me ayudas tú. Tu ejemplo. Tu sonrisa. El recuerdo de tus abrazos.

Esta carta es sólo para decirte que siento muchas cosas. Siento no haber
cuidado mejor de tí para que nunca te hubieras sentido enferma.
Siento no haber encontrado el modo de decirte más a menudo lo mucho que te quería.
Siento todas las veces que te hice enfadar. Siento las veces que te desobedecí o que te
hice sufrir. Era demasiado inmadura.

Pero sobre todo, siento no haberte abrazado
tan fuerte que ni siquiera Dios hubiera podido apartarte de mi lado.

19 julio, 2009

festival de duendes











































un día, unos duendes decidieron disfrazarse de africanos, y enseñarnos que hay muchas maneras de viajar...

mi vida, la vida en sí es un largo viaje, de colores, como tú... y sólo tú me has enseñado, a través de tus ojos, que el arcoiris, aparece cada mañana bajo nuestros pies

18 julio, 2009

camino hacia la libertad

te regalé mis ojos, para que te bañaras en ellos...
te regalé mis oidos, para escuchar tus pensamientos...
te regalé mis pecas, para hacerte sonreir...

te regalé mis suspiros, como aliento de vida...

te regalé mi voz, para enamorarte...

te regalé mis abrazos, para sosegar tu alma...
te regalé mis manos, para acariciar tu espalda...

te regalé mis besos, para saciar la sed de tus labios...

te regalé mi ombligo, para entretener tus traviesos dedos...

te regalé la curva de mis caderas, para desatar tus pasiones...
te regalé mis pies, para enrredarse con los tuyos...

te regalé mi amor,

y te alojé bajo mi piel, simplemente, porque te quería, porque mi capacidad de amar es inmensa, es entregada... no tiene principio, y no tiene fin... y es el mejor regalo que pude hacerte


llévatelo contigo, talla un pequeño baúl, y guárdalo... que forme parte de tu equipaje en esta vida... y cuando la silla sea demasiado incómoda, y el desasosiego te invada, ábrelo... y refúgiate en él... él te dará toda la energía que necesitas para seguir creciendo, porque la fuerza de un amor verdadero todo lo puede, y si la noche es muy oscura, y te asustan las sombras del bosque, él te iluminará

ahora camina firme, sin duda... tu decisión será la adecuada... y permíteme, que desde la distancia, sonría por ti

p.d: @J, la conversación entre hombres me hace pensar... me hace sentir... me llena de ti y
te echo de menos... y sólo deseo que pase esta etapa desacoplada, en la que anhelo tus abrazos, perderme dentro de ti, abrigarte con mi calor, y poder susurrarte al oido, mientras Morfeo te mece, que soy feliz a tu lado, cobijada con tu amor, amándote así

siento que te amo, y extraño tus palabras...
extraño nuestras rutinas, si alguna vez existieron...
siento que te amo, y extraño el azul de tu mirada...
y es que, hoy, te necesito

17 junio, 2009

nadie hace el amor como tú mientras me preparas unas tostadas
nadie hace el amor como tú mientras paseamos cogidos de la mano
nadie hace el amor como tú mientras enrredamos nuestros pies viendo la televisión en silencio
nadie hace el amor como tú mientras llenas mi copa de vino
nadie hace el amor como tú mientras vuelves a robarme un beso hasta que llega el ascensor
nadie hace el amor como tú mientras pones pasta de dientes en mi cepillo
nadie hace el amor como tú mientras pegas los ladrillos de mi pared
nadie hace el amor como tú mientras revisas mi declaración de la renta
nadie hace el amor como tú mientras me llamas para darme los buenos días
... creo que nadie hace tanto amor como tú

16 junio, 2009

esbozo

te pedí que salieras conmigo... te lo pedí una y mil veces, en el instituto, en el baile... y todas esas veces, me dijiste lo mismo... no... porque no estaba enamorado de ti, estaba enamorado de una imagen, la que tú proyectabas, la de la chica de la blusa azul, con lacitos negros

no imaginas cuantas vueltas le di a esa idea... hasta que llegué a la conclusión de que tenías razón... estaba realmente enamorado de la chica de la blusa azul, con lacitos negros... así que te busqué... te busqué en la cafetería de siempre, te busqué en el instituto... pero no te encontraba... y en cambio, en cada uno de esos sitios, me encontré con nosotros, riendonos, discutiendo, llorando, hablando...

y entonces me di cuenta de que quizá me enamoré de aquella chica de blusa azul y lacitos negros, pero hoy, hoy puedo decirte que quiero a la mujer que tengo delante de mi... y ahora, crees que puedo besarte?