31 enero, 2008

abreme, que soy el amor


llegaste a mi vida una noche fria... casi sin llamar... y en ese mismo instante supe que era de ti, y tú de mi... fue suficiente ver tu mirada y tus ojos para leer en ellos que eras tú

y terremotos invadieron mi saloncito, y mi vida tranquila y amueblada se volvió del revés como un calcetín...y la llenaste de ratitos de ternuras, de carantoñas y mensajitos por las esquinas de mi corazón, con saborcito rico a pan y miel

y venciste a los dragones que dormian debajo de mi cama, y guardaste todas mis sombras en el cajón más escondido de mi armario... y se me olvidó el miedo a sentir

llenaste de calor mi corazón, y lo modelaste a tu imagen, siendo un reflejo exacto de ti... y tu voz tomó mi razón, y mis labios se llenaron de besos de caramelo y miel

el cielo nos enseñó toda su gama de colores, y se tiñó de rojos y azules, porque despertaste en mi las ganitas de sentir... y puso a nuestros pies todo su manto de estrellas, para flotar en cada una de ellas, y olvidar los costurones del pasado y sólo vivir

29 enero, 2008

si tu te vas...

quiero contarte que se me parte en mil pedacitos el corazón, y no se como explicarte que se han caido todos mis sueñecitos, mis esperanzas, mis ganitas de buscarte otra vez por las esquinitas, ahora que todo en mi vida era tan perfecto.

llegaste a mi vida como un huracán, y te colaste por todas las rendijitas de mi maltrecha piel, por las cicatrices de mi malherido corazón... que ahora se deshace en lagrimitas, que se ha convertido en un charquito de agüita "salá" del mar...

aún me envuelve el sonido de tu voz... y cuando miro en la oscuridad, puedo
vislumbrar tu silueta, y me cuesta averiguar si es real o si sólo está dentro de mi... duro golpe la realidad

pero me guardo esta burbujilla en los cajoncitos de mi corazón, como el tesoro más preciado... shhh... y sin que nadie lo sepa, "callaito", sólo para mí, como el más dulce recuerdo alojado en él... y es que ahora sólo quiero rebuscar esos momentos vividos, que fueron tan mágicos... y sentadita en mi incomoda silla soñar con ellos una y otra vez... y sentirme de nuevo en paz

y se que algún día todo esto sanará, y me hará crecer y madurar, y volveré a reirme y a disfrutar de los pequeños regalos que la vida me hace cada dia... oir el rumor del mar, sentir la arena cálida bajos mis pies, esos que ahora arrastro acartonados, sin tacto, sin piel

cada dia de mi vida, como una deliciosa condena, volveré a pensar en tí... te sacaré de mi baulito y te acariciaré con mis pensamientos... y volveré a guardarte dentro de mi

27 enero, 2008

lista negra

no me gustan los portazos...
no me gustan los gritos...
no me gustan los silencios tensos...
no me gustan las caras sin sonrisas...
no me gustan los golpes en la mesa...
no me gustan los puños cerrados...
no me gustan los ceños fruncidos...
no me gustan los besos vacíos...
no me gustan los abrazos ingrávidos...
no me gustan las frases que empiezan por "odio..."
no me gustan las malas palabras...
no me gustan los tonos desafiantes...
no me gustan las puñaladas...
no me gustan las miradas clavadas...
no me gusta que me mientan...
no me gusta mentir...
no me gustan las etiquetas injustificadas...
no me gustan las falsas acusaciones... ni las verdaderas...
no me gustan las patadas verbales...
no me gustan los llantos...
no me gusta el desconsuelo...
no me gusta sentirme entre la espada y la pared...
no me gusta el pánico...
no me gusta el miedo...
no me gusta la ansiedad de saber...
no me gusta la ansiedad por no saber...
no me gusta sentirte lejos...
no me gusta la frialdad en las miradas...
no me gusta la frialdad en las palabras...
no me gusta dormir sola...
no me gusta sentir el corazón desnudo...
no me gustan los sustos...
no me gustan las sorpresas desagradables...
no me gustan las malas noticias...
no me gustan los maltratadores de almas...
no me gustan los maltratadores a secas...
no me gusta que me manipulen...
no me gusta que mi grito se ahogue en el silencio...
no me gusta que no me escuchen...
no me gusta que no me dejen hablar...
no me gusta la impaciencia...
no me gustan las frases cortantes...
no me gustan los abusos de autoridad...
no me gustan los comentarios ácidos...
no me gustan los sentimientos amargos...
no me gusta abandonar...
no me gusta que me abandonen...
no me gusta sentirme sola en una habitación llena de gente...
no me gustan los problemas sin solución...
no me gustan los espacios muy cerrados...
no me gusta la enfermedad...
no me gusta la depresión...
no me gusta escribir cosas tristes...
pero no me gusta quedarme callada...




19 enero, 2008

pafuera las telarañas, MALO (BeBe)

Apareciste una noche fria
con olor a tabaco sucio y a ginebra
el miedo ya me recorría
mientras cruzaba los deditos tras la puerta

Tu carita de niño guapo se l'ha ido comiendo el tiempo por tus venas
y tu inseguridad machista
se refleja cada día en mis lagrimitas

Una vez más, no por favor
que estoy cansá
y no puedo con el corazón
Una vez más, no mi amor por favor,
no grites que los niños duermen

Una vez más, no por favor
que estoy cansá
y no puedo con el corazón
Una vez más, no mi amor por favor,
no grites que los niños duermen.

Voy a volverme como el fuego
voy a quemar tus puños de acero
y del morao de mis mejillas sacar valor
para cobrarme las heridas.

Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres
Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres

El dia es gris cuando tu éstas
y el sol vuelve a salir cuando te vas
y la penita de mi corazón
yo me la tengo que tragar con el fogón

mi carita de niña linda se ha ido envejeciendo
en el silencio
cada vez que me dices puta
se hace tu cerebro más pequeño

Una vez más, no por favor que estoy cansá
y no puedo con el corazón
Una vez más, no mi amor por favor,
no grites que los niños duermen

Una vez más, no por favor que estoy cansá
y no puedo con el corazón
Una vez más, no mi amor por favor,
no grites que los niños duermen.

Voy a volverme como el fuego
voy a quemar tus puños de acero
y del morao de mis mejillas sacar valor
para cobrarme las heridas.

Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres

Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres...

Voy a volverme como el fuego
voy a quemar tus puños de acero
y del morao de mis mejillas sacar valor
para cobrarme las heridas.

Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres
Malo, malo, malo eres
no se daña a quien se quiere, no
tonto, tonto, tonto eres
no te pienses mejor que las mujeres...

Malo, malo, malo eres
malo eres, porque quieres
Malo, malo, malo eres
no me chilles que me duele
Eres debil y eres malo no te pienses mejor que yo ni que nadie
y ahora yo me fumo un cigarrito y te hecho el humo en el corazoncito
porque malo, malo, malo eres, tu
malo, malo, malo eres, si
malo, malo, malo eres, siempre
malo, malo malo eres.

19 diciembre, 2007

Convención de los heridos de amor, por Paulo Coelho

Disposiciones generales:

A – Considerando que el dicho de que “en el amor y en la guerra todo vale” es completamente verdadero;

B – Considerando que en lo relativo a la guerra contamos con la Convención de Ginebra, adoptada el 22 de agosto de 1864, que determina cómo debe tratarse a los heridos en el campo de batalla, mientras que hasta hoy no se ha promulgado ningún documento que regule la situación de los heridos de amor, muy superiores en número;

Se decreta que:

Art. 1 – todos los amantes, independientemente de cuál sea su sexo, quedan advertidos de que el amor, además de ser una bendición, también es algo extremadamente peligroso, imprevisible, que puede acarrear serios daños. Por lo tanto, quien tenga la intención de amar, debe ser consciente de que está exponiendo su cuerpo y su alma a heridas de muy diferentes tipos, sin poder culpar por ello a su pareja en ningún momento, puesto que ambos corren el mismo riesgo.

Art. 2 – Una vez alcanzado por una flecha del arco ciego de Cupido, debe solicitarse inmediatamente al arquero que dispare la misma flecha en la dirección opuesta, con el objeto de no sufrir la herida conocida como “amor no correspondido”. En el caso de que Cupido se niegue a hacerlo, la Convención que en estos momentos se promulga exige del herido que de manera inmediata se arranque la flecha del corazón y la tire a la basura. Para llevar esto a buen puerto, debe evitar llamadas telefónicas, mensajes de correo electrónico, envíos de flores (siempre rechazadas), o cualquier otra forma de seducción, pues semejantes medios, si bien pueden dar algún resultado positivo a corto plazo, no resisten el paso del tiempo. La Convención decreta asimismo que el herido debe buscar sin falta la compañía de otras personas, así como debe imponerse al pensamiento obsesivo que le dice “vale la pena luchar por esta persona”.

Art. 3 – En el caso de que la herida provenga de un tercero, es decir, que el ser amado se sienta atraído por alguien que no estaba a priori en el guión, queda expresamente prohibida la venganza. En este caso, se permite el uso de lágrimas hasta que los ojos se sequen, así como algunos puñetazos en la pared o en la almohada, o reuniones con amigos donde poder insultar a gusto al antiguo(a) compañero(a), incidiendo en su perfecta falta de gusto, pero sin llegar a difamar su honra. La Convención determina que también se aplique en este caso la regla del Art. 2 que mueve a buscar la compañía de otras amistades, sólo que evitando en la medida de lo posible los lugares que la otra persona frecuenta.

Art. 4 – En lesiones leves, clasificadas aquí como pequeñas traiciones, pasiones fulminantes que no duran mucho, o desinterés sexual pasajero, debe aplicarse con generosidad y rapidez el medicamento llamado Perdón. Una vez aplicada tal medicina, no se debe volver atrás bajo ninguna circunstancia, y el asunto debe ser definitivamente olvidado, no utilizándolo jamás como argumento en una discusión o en momento de odio.

Art. 5 – En todas las heridas definitivas, también conocidas como “rupturas”, el único medicamento que tiene algún efecto se llama Tiempo. De nada sirve buscar consuelo en cartomantes (que siempre prometen el regreso del amor perdido), leer libros románticos (que siempre acaban bien), engancharse a una telenovela o cosas por el estilo. Se debe sufrir con intensidad, evitando radicalmente las drogas, los calmantes o las oraciones a los santos. En cuanto al alcohol, sólo serán permitidos dos vasos de vino diarios.

Consideraciones finales: los heridos por el amor, al contrario de los heridos en conflictos armados, no son víctimas ni verdugos. Optaron por algo que forma parte de la vida, y deben asumir, por consiguiente, la agonía y el éxtasis de su elección.

Y los que jamás fueron heridos por el amor, nunca podrán decir: “he vivido”. Porque no vivieron.