25 septiembre, 2010

desenredando...

Me rompiste el corazón hace ya algún tiempo 
y aún hay días en que sigo remendando 
los jirones para recomponerlo
Hiciste de mi vida un sueño, y de mis sueños, una realidad
y he llegado a odiar el caminar porque tú me enseñaste a volar

Fue terrible tener que aterrizar así, 
pero lo hice y me convertí en lo que ahora soy
ahora vivo bajo mi propia ley,
y no me esconderé porque la vida 
no me haya tratado bien,
aún soy demasiado joven para dejar de vivir

No puedo renunciar a mi pasado, a esa parte de mi que eres tú
hoy las cicatrices sólo me recuerdan lo mucho que he caminado
pero a quien eso le pueda preocupar le digo
que no juegue con el fuego, el que no se quiera quemar

02 septiembre, 2010

otra vez yo...simplemente yo

Hace demasiado tiempo que no pasaba por aquí... es más, pensé que la página estaría enterrada, pérdida en este universo virtual, y que probablemente no encontraría la llave para volver a acceder a ella

pero aquí estoy de nuevo, sacándole brillo al teclado, y desempolvando de nuevo el desván... y me gusta de nuevo esta sensación

la diferencia esta vez estriba en que no es el dolor lo que me hace teclear con furia... no es la tristeza lo que mueve mis manos con melancolía... es simplemente el placer por escribir de nuevo, por aparecer en este pequeño rincón, por recuperar mi espacio...

quiero volver a respirar aquí dentro, soplan nuevos vientos en mi vida, y ahora, es el momento de compartirlos. Muere el fénix, y nace un nuevo yo :) y me gusta...

04 marzo, 2010

Baba Yaga... Taï-Marc Le thanh

 Babayaga sólo tenía un diente. Puede que por eso fuera tan mala. Desde pequeñita tuvo que sufrir las burlas de sus compañeros, y nadie, ni siquiera Papayaga y Mamayaga, pudieron consolarla.” 

decide dar una explicación al Mal de la bruja a partir de la discriminación de la que es víctima en la infancia. Cabría preguntarse si la intromisión de estos sentidos tan ajenos al personaje y al relato tradicional no supone una representación del destinatario infantil según la cual el Mal de algún modo debe atenuarse (y en esta dirección parece jugar la introducción de frecuentes gags en el texto) y ser explicado, justificado de algún modo; al tiempo que se deja una lección a los niños acerca de las malas consecuencias de las conductas discriminatorias.



El uso del humor por momentos parece aproximar el relato a la parodia, con la apertura del restaurante “El bebé sabrosón” en medio del bosque, la descripción del macabro menú, la aparición del sapo parlante que nos remite risueñamente al cuento de los hermanos Grimm, entre otros. Sin embargo la historia no termina de situarse en el lugar del humorismo y continúa muy próxima al cuento tradicional.

Detalle de una ilustración de Rébecca Dautremer para Babayaga
Afortunadamente se conservaron los elementos mágicos otorgados por el gato a la niña para su salvación: la servilleta y el peine, que una vez arrojados al suelo se convertirán en un ancho río y un bosque impenetrable para frustrar la persecución de Babayaga. El desenlace es también similar al cuento popular, con algunos agregados como la reaparición del sapo parlante y la alusión a la frustración gastronómica de la bruja.


Se la describe como vieja, huesuda y arrugada, y a menudo su nombre se ve unido al apelativo de “Pata Huesuda” dado que efectivamente una de sus piernas es un hueso. Se trata de una bruja terrible que se alimenta de carne humana, preferentemente de niños, revolcándose por puro placer en los huesos de sus víctimas. Sin embargo, como suele suceder en la cultura popular, Yagá es un personaje ambivalente, ya que en algunos relatos la vemos colaborar con el héroe brindándole incluso alimento y hospedaje en su extraña morada. Vive en una isba (1) en la profundidad del bosque que se levanta sobre dos patas de gallina. La isba gira incansablemente sobre sus patas, de allí que el héroe o la misma moradora antes de ingresar deba decir el conjuro: “Isba, isba detente con la pared trasera mirando al bosque y con la puerta hacia mí”. Alrededor de la isba de Yagá se extiende una valla de huesos humanos coronada por calaveras que emiten una potente luz en la oscuridad. Baba Yagá vuela montada en un almirez (2) y con una escoba borra en el aire el rastro de sus huellas. Como otros tantos personajes que se remontan a la antigüedad de los pueblos, Baba Yagá está vinculada a las fuerzas de la Naturaleza, su poder destructivo y regenerador; de allí que tres jinetes: uno blanco, uno rojo y uno negro: el día, el sol del crepúsculo y la noche oscura respectivamente, antecedan sus apariciones.

02 febrero, 2010

un alma transparente

estamos de limpieza

he decidido limpiar mi agenda de fariseos, robaperas y otros coyotes... aborrezco la mentira, y por primera vez en mi vida, he decidido decir que NO, no la quiero en mi vida, no voy a ser cómplice de ninguna más...

agradar a los demás fue el principio básico al que podemos unir el de rehuir los enfrentamientos... el resultado del cocktail es haber cultivado grandes cualidades como la diplomacia y el saber estar, a costa de no defender tus propios principios, y dejar que se ahoguen con la almohada cada noche

aborrezco fingir para guardar las apariencias, esos son los valores, los pilares del mundo que dejo tras de mi? no soporto los engaños ni las traiciones, ya basta de aparentar ser tonta, y "tragar" toda una serie de embustes, no lo tolero...